1er día
Creía que con la época de locuras en mi cabeza por la que estaba pasando, al dormirme estaría pensando en alguna persona en especial. Y lo intenté, pero mis nervios no me dejaban. A parte que en ese momento no lo veía importante. ¿Significará eso algo?
Me llamaron antes de hora, así que me pasé un buen rato allí dentro acostada, rodeada de dos o tres personas como yo que, o no tenían ninguna intención de hablar con desconocidos, o sus nervios no les dejaban. Tampoco es que yo lo estuviera deseando. Ya había dicho todo lo que tenía que decir a mis amigos y familia. Estaba preparada para decirle unas cuantas cosas a la doctora y callar por un buen puñado de días.
Tampoco se me pasó por la cabeza en todo ese tiempo muerto que me dejaron para pensar, en todo lo que me habían dicho que podía pasar si algo salía mal. Creo que mejor que no lo hubiese hecho.
Siempre me sorprendo, porque creo que en algunos momentos voy a hacer cosas que luego no hago, y viceversa.
Ya dentro, una buena sesión de fotos para el relax total, unos enfermeros que no se enteran de nada (gran consuelo para alguien que está en sus manos), y un anestesista gracioso.
¡Vaya hombre, que suerte he tenido!
¿Siempre que te operan te dicen lo mismo, no? Porque a mí ya me lo han dicho varias veces, y siempre se repiten. Aunque supongo que es normal, que lo que no es tanto es que te operen tantas veces.
Al despertarme, en la sala de siempre, me acuerdo de la última vez que estuve allí. Poco más de un año y algunos meses. Entré en el quirófano esperando poder salir a tiempo para ver el partido de mi equipo, y ya me dijeron que no podría. Cuando salí, mientras me preguntaban qué tal estaba o si me dolía algo, yo sólo podía decir: ¿Cómo ha quedado el Valencia?
No sé si era buena noticia para el resto del mundo, pero para mí sí lo fue. Algún inútil había tirado una moneda al árbitro y habían suspendido el partido. ¿Lo habría hecho mi mejor amigo por lo que yo le dije? No creo. Pero bueno, al menos ese partido lo podría acabar de ver.
Y otra vez la misma sensación. De estar durmiéndote y dejar de respirar. Te atan a unas cuantas máquinas, para saber cómo va tu corazón, tus pulmones, tu oxígeno…y eso no hace más que pitar cuando algo va mal, o no va tan bien… Y es un coñazo!! Porque sabré yo si estoy respirando o no…que me lo tiene que decir una máquina…
¡¡Respira!! Que yo sepa, puedo respirar y dormir al mismo tiempo, aunque no lo creáis…
Y eso, que una paliza. Como si te hubiera pasado un camión por la cara, y unas cuantas bicis por el resto del cuerpo.
Lo bueno es, cuando en la habitación te cuentan tus padres lo que ha pasado mientras tú estabas ahí dentro metida. Que si ha llamado nosequién, que si esto, lo otro…
Esta vez, me dijeron que no parecía la misma, cosa que me gustó ya de entrada. Porque pocas han sido las operaciones en las que se me ha notado algo para bien. Así que ya sólo tengo ganas de recuperarme esta semanita, para poder ver los efectos de tan larga espera.
No os emocionéis, que tampoco es tanto. Pero para mí sí. Y a partir de ahora viene lo mejor!!!
Me llamaron antes de hora, así que me pasé un buen rato allí dentro acostada, rodeada de dos o tres personas como yo que, o no tenían ninguna intención de hablar con desconocidos, o sus nervios no les dejaban. Tampoco es que yo lo estuviera deseando. Ya había dicho todo lo que tenía que decir a mis amigos y familia. Estaba preparada para decirle unas cuantas cosas a la doctora y callar por un buen puñado de días.
Tampoco se me pasó por la cabeza en todo ese tiempo muerto que me dejaron para pensar, en todo lo que me habían dicho que podía pasar si algo salía mal. Creo que mejor que no lo hubiese hecho.
Siempre me sorprendo, porque creo que en algunos momentos voy a hacer cosas que luego no hago, y viceversa.
Ya dentro, una buena sesión de fotos para el relax total, unos enfermeros que no se enteran de nada (gran consuelo para alguien que está en sus manos), y un anestesista gracioso.
¡Vaya hombre, que suerte he tenido!
¿Siempre que te operan te dicen lo mismo, no? Porque a mí ya me lo han dicho varias veces, y siempre se repiten. Aunque supongo que es normal, que lo que no es tanto es que te operen tantas veces.
Al despertarme, en la sala de siempre, me acuerdo de la última vez que estuve allí. Poco más de un año y algunos meses. Entré en el quirófano esperando poder salir a tiempo para ver el partido de mi equipo, y ya me dijeron que no podría. Cuando salí, mientras me preguntaban qué tal estaba o si me dolía algo, yo sólo podía decir: ¿Cómo ha quedado el Valencia?
No sé si era buena noticia para el resto del mundo, pero para mí sí lo fue. Algún inútil había tirado una moneda al árbitro y habían suspendido el partido. ¿Lo habría hecho mi mejor amigo por lo que yo le dije? No creo. Pero bueno, al menos ese partido lo podría acabar de ver.
Y otra vez la misma sensación. De estar durmiéndote y dejar de respirar. Te atan a unas cuantas máquinas, para saber cómo va tu corazón, tus pulmones, tu oxígeno…y eso no hace más que pitar cuando algo va mal, o no va tan bien… Y es un coñazo!! Porque sabré yo si estoy respirando o no…que me lo tiene que decir una máquina…
¡¡Respira!! Que yo sepa, puedo respirar y dormir al mismo tiempo, aunque no lo creáis…
Y eso, que una paliza. Como si te hubiera pasado un camión por la cara, y unas cuantas bicis por el resto del cuerpo.
Lo bueno es, cuando en la habitación te cuentan tus padres lo que ha pasado mientras tú estabas ahí dentro metida. Que si ha llamado nosequién, que si esto, lo otro…
Esta vez, me dijeron que no parecía la misma, cosa que me gustó ya de entrada. Porque pocas han sido las operaciones en las que se me ha notado algo para bien. Así que ya sólo tengo ganas de recuperarme esta semanita, para poder ver los efectos de tan larga espera.
No os emocionéis, que tampoco es tanto. Pero para mí sí. Y a partir de ahora viene lo mejor!!!
- La Frase del Día:
"Bueno, luego vengo que me he dejado la niña a medio salir y la llevo colgando"
2 comentarios:
Hojeé en el tiempo para entender y llegue hasta aquí: al inicio de una historia que poco entiendo y que me dan ganas de conocer, sin embargo hay mas dias por deshojar, para pasar en limpio y comprender. Esperame, no lo lleves con el viento. Espero estes bien.
Yo lo que no entiendo es eso de: "hay mas dias por deshojar, para pasar en limpio y comprender".
Supongo que lo que se ha llevado el viento es otra cosa...
Cuídate.
Publicar un comentario