7º día
¡¡¡Ya hablo!!! En realidad, chapurreo algunas cosas. Anoche me entró un dolor horrible durante una visita mega aburrida, y no se me pasó ni con calmantes, ni a las cuatro horas. Así que lo único que pude hacer fue acostarme y dar vueltas en la cama durante media hora hasta que me dormí. Esta mañana se había pasado el dolor, y no sólo eso, sino que al hablar con mi hermano, no me dolía tanto.
De echo, antes sí podía hablar, pero del dolor ni lo intentaba. ¡Probadlo!, intentad hablar sin mover las mandíbulas. Menos algunas letras, se puede hacer. Lo malo es que yo estoy acabada de operar (hoy hace una semana), entonces a mí me tira si hago fuerza.
Pero bueno, al menos se me entiende. Aunque del esfuerzo, al rato empieza a doler. Es como si mi lengua saliera a hacer deporte. Bueno, salir no sale. Pobrecita, he estado yo pensando en mi lengua estos días…ahí encerrada la pobre… Dos cosas: o parece que está encarcelada por haber dicho algo muy chungo, o está de vacaciones la tía perra, descansando todo el día. Yo quiero pensar que está de vacaciones, pero es que si ahora mismo tuviera una urgencia y hubiera que sacarla de ahí inmediatamente, no podría.
Bueno, ya vale de desvaríos.
Buenoooooo, ahora me dicen por mensaje que han venido a verme y no estaba. Pero si no he salido de casa en una semana… ¿dónde voy a estar?
Uff, las visitas,… si algún día vais a visitar a alguien, y ese alguien no puede hablar ¡¡hacedlo vosotros!! Que malo es estar con alguien y que haya silencio. Rectifico, que malo es estar con alguien y que se haga un silencio inoportuno.
Pues eso, que hay visitas y visitas. Y ahora que me estoy aburriendo no viene nadie…
Hace dos días vinieron mi prima y mi sobrina a verme. Querían venir cuando estaba en el hospital, pero no la dejé. Y si lo hubiese sabido, tampoco la hubiese dejado antes de ayer.
Supongo que es más que normal, que sonrías mirando a un niño pequeño, y mucho más normal es cuando es una niña y tiene año y medio. Entonces comprendereis porqué cuando se fue tuve que tomarme un calmante de caballo.
No me puedo reír, pero mi sobrina no lo sabe. Y al parecer mi prima tampoco sabe que la mínima tontería me puede hacer gracia.
Pasé una tarde la mar de entretenida. Que si viendo a la niña comer gusanitos (noooooo. Me los estaba guardando desde hace tiempo, y hará como una o dos semanas los busqué y no sabía dónde los había metido. Ayer los encontré y se los dí a ella junto con una bolsa de golosinas…. ¡Es mi sobrina!... por eso mismo no la maté. Porque entre ella que está para comérsela de graciosa y comiéndose mis gusanitos favoritos…mejor dejo de pensar en eso que ya me cae la baba y me ruge el alien que llevo dentro del estómago), que si lo tiraba todo por el suelo, que si se ponía a chapurrear cosas en valenciano…la verdad es que no tenía ganas de que se fuera, a pesar de que mi mandíbula superior y mi cabeza lo estuvieran deseando.
Luego para acabarlo de rematar, vino mi prima de cuatro meses. ¿Qué os decía antes? Pues nada, que esta no habla ni anda ni nada, y hasta hace dos semanas era la niña pequeña más antipática que había visto nunca. No se reía por nada, no hacía monadas… sólo lloraba, comía, volvía a llorar y todas esas cosas. Pero ni una risa, ni un “ajo”…nada. Ayer, la teníais que haber visto. Sólo con tocarle la cara ya se estaba riendo, movías la cabeza para un lado y para el otro, y se partía otra vez. Pero a carcajada limpia.
Aquí en mi casa, siempre estamos discutiendo por ella. Mi madre es su madrina, y desde que nació le pedimos a su madre que se jubile unas cuantas horas a la semana y nos la deje por aquí. Cuando eso pasa, mi madre se vuelve la acaparadora número 1. Todavía no ha dicho “a” la niña, que ya la tiene al brazo. El biberón, se lo da ella. La duerme ella, la pasea ella…vamos que no la puedes ni tocar. Y yo se lo digo.
Pues antes de ayer, tuve que dársela a mi madre después de cinco minutos e irme a tomar otro calmante (¿drogada yo? Nooooo)
Y luego están las visitas moñas. Como la de ayer. Que vienen, ni te preguntan qué tal estás, se sientan en el sillón y se te quedan mirando. Pero no sólo eso, sino que para romper el hielo te pones a escribir algo, y te dicen que no te canses escribiendo. Sólo le faltaba hacer como una amiga mía hace años, que vino a verme y se quedó dormida en el sofá a los cinco minutos (aunque ella tenía excusa, porque no estaba sola, y no había dormido esa noche).. Así que como estaba la tarde taaaaan divertida, puse la tele, y descansaron mi mano y la libreta.
Pensándolo un poco ahora con calma, prefiero estar sola que como ayer. Al menos puedo escribir, puedo mirar lo que me de la gana en la tele…
Como veo, no estoy nada inspirada. Supongo que con esto de que ya puedo medio-comunicarme, se me ha ido la inspiración por la boca. Así que no os torturo más.
(Creo que me he dado cuenta un poco tarde, no? Lo siento)
De echo, antes sí podía hablar, pero del dolor ni lo intentaba. ¡Probadlo!, intentad hablar sin mover las mandíbulas. Menos algunas letras, se puede hacer. Lo malo es que yo estoy acabada de operar (hoy hace una semana), entonces a mí me tira si hago fuerza.
Pero bueno, al menos se me entiende. Aunque del esfuerzo, al rato empieza a doler. Es como si mi lengua saliera a hacer deporte. Bueno, salir no sale. Pobrecita, he estado yo pensando en mi lengua estos días…ahí encerrada la pobre… Dos cosas: o parece que está encarcelada por haber dicho algo muy chungo, o está de vacaciones la tía perra, descansando todo el día. Yo quiero pensar que está de vacaciones, pero es que si ahora mismo tuviera una urgencia y hubiera que sacarla de ahí inmediatamente, no podría.
Bueno, ya vale de desvaríos.
Buenoooooo, ahora me dicen por mensaje que han venido a verme y no estaba. Pero si no he salido de casa en una semana… ¿dónde voy a estar?
Uff, las visitas,… si algún día vais a visitar a alguien, y ese alguien no puede hablar ¡¡hacedlo vosotros!! Que malo es estar con alguien y que haya silencio. Rectifico, que malo es estar con alguien y que se haga un silencio inoportuno.
Pues eso, que hay visitas y visitas. Y ahora que me estoy aburriendo no viene nadie…
Hace dos días vinieron mi prima y mi sobrina a verme. Querían venir cuando estaba en el hospital, pero no la dejé. Y si lo hubiese sabido, tampoco la hubiese dejado antes de ayer.
Supongo que es más que normal, que sonrías mirando a un niño pequeño, y mucho más normal es cuando es una niña y tiene año y medio. Entonces comprendereis porqué cuando se fue tuve que tomarme un calmante de caballo.
No me puedo reír, pero mi sobrina no lo sabe. Y al parecer mi prima tampoco sabe que la mínima tontería me puede hacer gracia.
Pasé una tarde la mar de entretenida. Que si viendo a la niña comer gusanitos (noooooo. Me los estaba guardando desde hace tiempo, y hará como una o dos semanas los busqué y no sabía dónde los había metido. Ayer los encontré y se los dí a ella junto con una bolsa de golosinas…. ¡Es mi sobrina!... por eso mismo no la maté. Porque entre ella que está para comérsela de graciosa y comiéndose mis gusanitos favoritos…mejor dejo de pensar en eso que ya me cae la baba y me ruge el alien que llevo dentro del estómago), que si lo tiraba todo por el suelo, que si se ponía a chapurrear cosas en valenciano…la verdad es que no tenía ganas de que se fuera, a pesar de que mi mandíbula superior y mi cabeza lo estuvieran deseando.
Luego para acabarlo de rematar, vino mi prima de cuatro meses. ¿Qué os decía antes? Pues nada, que esta no habla ni anda ni nada, y hasta hace dos semanas era la niña pequeña más antipática que había visto nunca. No se reía por nada, no hacía monadas… sólo lloraba, comía, volvía a llorar y todas esas cosas. Pero ni una risa, ni un “ajo”…nada. Ayer, la teníais que haber visto. Sólo con tocarle la cara ya se estaba riendo, movías la cabeza para un lado y para el otro, y se partía otra vez. Pero a carcajada limpia.
Aquí en mi casa, siempre estamos discutiendo por ella. Mi madre es su madrina, y desde que nació le pedimos a su madre que se jubile unas cuantas horas a la semana y nos la deje por aquí. Cuando eso pasa, mi madre se vuelve la acaparadora número 1. Todavía no ha dicho “a” la niña, que ya la tiene al brazo. El biberón, se lo da ella. La duerme ella, la pasea ella…vamos que no la puedes ni tocar. Y yo se lo digo.
Pues antes de ayer, tuve que dársela a mi madre después de cinco minutos e irme a tomar otro calmante (¿drogada yo? Nooooo)
Y luego están las visitas moñas. Como la de ayer. Que vienen, ni te preguntan qué tal estás, se sientan en el sillón y se te quedan mirando. Pero no sólo eso, sino que para romper el hielo te pones a escribir algo, y te dicen que no te canses escribiendo. Sólo le faltaba hacer como una amiga mía hace años, que vino a verme y se quedó dormida en el sofá a los cinco minutos (aunque ella tenía excusa, porque no estaba sola, y no había dormido esa noche).. Así que como estaba la tarde taaaaan divertida, puse la tele, y descansaron mi mano y la libreta.
Pensándolo un poco ahora con calma, prefiero estar sola que como ayer. Al menos puedo escribir, puedo mirar lo que me de la gana en la tele…
Como veo, no estoy nada inspirada. Supongo que con esto de que ya puedo medio-comunicarme, se me ha ido la inspiración por la boca. Así que no os torturo más.
(Creo que me he dado cuenta un poco tarde, no? Lo siento)
- La Frase del Día:
"Mi portero tiene las piernas invalidadas"
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